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lunes, 27 de septiembre de 2010

Historia de la plancha

En algunas estampas chinas del siglo IV ya se ven algunos artefactos en forma de plancha, pero la palabra que la designa no aparece hasta el siglo XVIII.


Hubo sucesivamente planchas de piedra, mármol, vidrio, huecas que llevaban carbón encendido en su interior y de metal que se calentaban en un fogón.


El 6 de junio de 1882, Henry W. Seely presentó en la oficina de patentes de Nueva York los planos para construir la primera plancha eléctrica.


A pesar de su practicidad ni pudo ser usada inmediatamente como un electrodoméstico, pues en ese entonces pocas casas se encontraban conectadas a la red eléctrica.


En 1924, ya divulgada ampliamente, Joseph W Myers le introdujo un termostato y en 1926 la companía Eldec sacó a la venta una plancha familiar con rociador de vapor.

Evolucion

Se ubica como el origen de la plancha, aproximadamente en el siglo IV.
Hay documentos que indican que los chinos utilizaban un recipiente de lata, que contenía brasas y poseía un mango.
En occidente se comenzó a usar un alisador de vidrio, mármol o madera, que se utilizaba en frío y se realizaba en la ropa el empleo de la goma de almidonar que no permitía trabajarse en caliente. Esto se empleó hasta alrededor del Siglo XV.
Recién en el Siglo XVII aparece la cita del término plancha.
Evolución de la planchaY las primeras planchas, generalmente realizadas en hierro, se calentaban al fuego.
Posteriormente aparecieron las planchas huecas que se cargaban de brasas, denominada también plancha a carbón.
En el Siglo XIX aparecieron las planchas de lavandería que se calentaban sobre fogones en un principio, hasta que se comenzaron a aplicar otros métodos, como el agua caliente, gas o alcohol.
En 1882 apareció la primera plancha eléctrica, y al año siguiente (1883) la máquina de planchar, un artefacto voluminoso de uso comercial.
El 6 de junio de 1882, el estadounidense Henry W. Seely inventó y patentó la primera plancha eléctrica, aunque en ese momento, todavía no estaban instaladas las redes eléctricas en los hogares.
En 1924, Joseph W. Myers inventó la plancha eléctrica de termostato.
En 1926, en Nueva York, la empresa Elder Co. sacó a la venta la plancha de uso doméstico a vapor.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Plancha en la Antiguedad

En la antigüedad la ropa sin arrugas han sido un símbolo de ostentación, refinamiento, pulcritud y categoría social durante más de 2.500 años. Nunca fue fácil conseguir este efecto. Las planchas antiguas primitivas empleaban la presión. Sólo algunas utilizaban el calor para eliminar arrugas o formar pliegues en las prendas recién lavadas.


En el siglo IV a.C., los griegos usaban una barra de hierro cilíndrica calentada, similar a un rodillo de amasar, que se pasaba sobre las ropas de lino para marcar los pliegues.


Dos siglos más tarde, los romanos ya planchaban y alisaban con un mazo plano, metálico, que literalmente martilleaban y plastaban las arrugas. Con estos dispositivos, el planchado era una tarea prolongada y tediosa. Era un trabajo que hacían los esclavos.


Los vikingos del siglo X apreciaban las prendas exentas de arrugas. Empleaban como plancha una pieza de hierro en forma de hongo invertido, que movían adelante y atrás sobre la tela húmeda. La ropa planchada y con pliegues marcados servía para establecer la distinción entre las clases altas y bajas. Los campesinos no tenían tiempo para planchar con tanto esmero, y los pliegues eran un signo externo de que se contaba con esclavos o sirvientes.

 
Hacia el siglo XV, las familias europeas acomodadas utilizaban la plancha llamada “de caja caliente” provista de un compartimiento para carbón o un ladrillo previamente calentado. Las familias más pobres todavía utilizaban la plancha sencilla de hierro, con mango, que se calentaba periódicamente sobre el fuego. La gran desventaja de esta plancha era que el hollín se adhería a ella y pasaba a las ropas.


Cuando se instaló la iluminación de gas en los hogares, en el siglo XIX, muchos inventores idearon planchas calentadas con esa forma de energía. El verdadero boom en el planchado llegó con la instalación de la electricidad en las casas.



El 6 de junio de 1882, el inventor neoyorquino Henry W. Weely obtuvo la primera patente de su país para una plancha eléctrica. Aunque su concepto de espiras resistentes al calor era imaginativo, la plancha en sí era poco práctica. Sólo se calentaba lentamente enchufada en su soporte, y se enfriaba rápidamente.
En 1926 hizo su aparición la plancha de vapor. El invento no tuvo éxito.
En los años cuarenta, los confeccionistas presentaron una amplia variedad de tejidos sintéticos a prueba de manchas y que casi no necesitaban planchado, pero las pocas veces que lo requerían podían derretirse como la cera bajo una plancha caliente y seca.